CÓMO CERRAR UN QUILT A MÁQUINA (BINDING TUTORIAL)

Hola!

El verano se acaba y ya (por fin !!!) me siento a cerrar el quilt de hexágonos que hace tiempo acabé de acolchar. En el argot quilter esto se llama binding.

Me costó encontrar una tela que me conquistara para el remate. A veces me quedo atascada durante meses por cosas así de simples.

Al final apareció esta amarilla brillante, y a un borde tan azul (que en su día también me llevó lo suyo decidir!) parece que le sienta bien.

Así que hoy es el día y te lo cuento con detalle. Aviso! el post me quedó un poco largo, lo siento, pero espero que te sirva de ayuda.

Lo primero que tienes que hacer es medir todo el perímetro de tu quilt para calcular cuánta tela vas a necesitar.

Mi quilt mide 68″x71″, así que calculo que voy a necesitar una medida lineal de 278″ ((68+71)x2=278). Como voy a hacer las esquinas en inglete prefiero ser generosa y añadir unas pulgadas extra para no me quedar corta.

No es necesario que cortes las tiras del binding al bies, salvo que tu quilt tenga las esquinas redondeadas o curvas en el borde. Si es un cuadrado o un rectángulo perfecto, corta las tiras siguiendo el hilo del ancho de la pieza de tela.

Este ancho normalmente es de 44″, por lo que yo voy a necesitar para mi quilt 7 tiras (278/44=6,31, no queda otra que tirar al alza, o sea 7).

Si haces tus cálculos en cm ya sabes que la tela mide unos 110 cm de ancho.

El siguiente paso será cortar las tiras. Yo las suelo hacer de 2,5″ (6cm). Así que si quieres calcular cuánta tela vas a necesitar en total para el binding lo tienes bien fácil. En mi caso 7×2,5″=17,5″ (en cm. 42)

Ahora las tienes que coser unas a otras para formar una tira única y larga. Esto también te aconsejo hacerlo a inglete, así la costura queda mejor distribuida y no abulta tanto. Para ello tienes que colocar el final de una tira junto con el inicio de la siguiente, cara buena con cara buena y en la posición que ves aquí

Traza así una línea diagonal con lápiz, tiza o el marcador que prefieras. Esta será la línea de costura. Si tienes buen ojo o mucha práctica puedes saltarte este paso de marcar.

Un truco: Yo tengo una guía de tape pegada en la máquina, alineada con la aguja, que me ayuda mucho a coser diagonales en cuadrados, tan habituales en patchwork. Es un método casero que funciona muy bien y te ahorra tiempo.

Empiezas a coser en una esquina y vas llevando la esquina opuesta por la guía que te marca el tape, de esta forma coses una perfecta línea recta entre los dos puntos, y sin marcar.

Corta el exceso de tela a 1/4″ de la costura.

Ahora que ya tienes una tira muy larga, plánchala doblándola en dos en sentido longitudinal y con el reverso hacia adentro. Según te vayas encontrando las costuras de unión plánchalas abiertas.

A medida q vas planchando, puedes ir enrollando la tira formando un paquetito, así será más manejable a la hora de coserla al quilt.

Ahora vamos con el quilt, que a estas alturas ya tendrás que tener totalmente acolchado y con los bordes bien pulidos.

Para coser la tira al quilt es aconsejable (aunque no imprescindible) utilizar un prensatelas de doble arrastre, que evita que la costura vaya haciendo fruncidos debido al grosor del quilt más la tira.

Con un prensatelas normal, reduce un punto la tensión y vete tirando suavemente hacia atrás del quilt a medida que vas cosiendo para ayudar un poco al arrastre de la máquina.

A unas 10″/12″ (25/30 cm) de una esquina del quilt y por su parte delantera, deja una pequeña porción de tira (como de unas 6″ o unos 15cm) libre y empieza a coser  alineando la parte abierta de la tira con el borde del quilt y usando un margen de costura de 1/4″.

Cose hasta llegar a una distancia de 1/4″ de la esquina siguiente. Si lo prefieres, mide y marca el punto exacto en el que te tienes que detener.

Párate ahí, y con la aguja en posición baja, levanta el prensatelas y gira el quilt ligeramente, baja de nuevo el prensatelas y cose hasta la mismísima esquina en un ángulo de 45º (serán unas 2 ó 3 puntadas).

Te quedará algo así (no sé si se ve muy bien…)

Corta el hilo y separa el quilt de la máquina. Coloca el quilt de forma que la tira que acabas de coser te quede horizontal y con la parte cortada hacia arriba. Dobla la tira así: Primero hacia arriba (para esto te ayudará el inglete a 45º que acabas de coser)

Y luego hacia abajo, alineando el borde plegado con el borde superior del quilt, así

Ahora empieza a coser de nuevo desde 1/4″ del borde superior y con el mismo margen de costura de 1/4″.

Acuérdate de dar unas puntadas atrás al principio para rematar.

Continúa así hasta la siguiente esquina, donde tendrás que repetir la misma operación. Y lo mismo con las otras dos esquinas restantes.

Una vez que hiciste la última esquina, sigue cosiendo hasta llegar a unas 8″/10″ (20/25cm) de donde empezaste. Ahora es el momento de unir el principio con el fin de la tira.

Antes te dije que unieras las tiras en diagonal para que la costura quedara bien distribuida, pero esta última costura yo la hago siempre en línea recta. La solía hacer  también en diagonal, pero es un poco complicado y me llevaba su tiempo conseguir que me quedara perfecta. Hasta que un día vi a Camille Roskelley ( de la que soy absoluta fan) haciéndolo de esta forma, y me pasé al método facilón de cabeza!

Para hacerlo a inglete, hay una regla especial que te facilita el corte y la costura en diagonal. Si quieres ver cómo se usa, vete aquí

Sigo entonces con mi método…

Quedamos en que te tiene que quedar un tramo sin coser entre el principio y la cola de la tira de unas 10″ (25cm) para poder manipularla y coserla con comodidad.

Pon el quilt con esa parte del borde bien estirada, sobre la tabla de planchar y aproxima los dos cabos de tira así doblados

Plánchalos de manera que queden bien juntos, besándose como si ya estuviesen cosidos.

Abre las tiras y comprueba que la marca de doblez que hiciste con la plancha queda bien patente, porque esa va a ser la línea por la que tendrás que coserlas juntas.

Aproxímalas por sus caras buenas y haz coincidir las marcas

Sujeta con un alfiler y cose en línea recta por encima de la marca de plancha.

Antes de cortar el exceso de tela, comprueba q la tira se ajusta perfectamente al borde del quilt. Si no es así, tienes que repetir la operación, de lo contrario te quedará un pequeño frunce en el quilt o en la tira.

Si ya estás satisfecha con el resultado, corta el sobrante de las tiras y abre la costura.

Vuelve a doblar la tira longitudinalmente y plánchala sobre el quilt, ajustándola al borde donde exactamente tiene que ir. Empieza a coserla donde lo dejaste y llega hasta el punto donde empezaste, sobrepasándolo un poco y cerrando así todo el perímetro del quilt.

Ahora solo tienes que voltear la tira hacia la trasera y coserla a mano con puntada invisible.

Esta parte me encanta! Son los últimos momentos que vas a dedicar al quilt que tanto tiempo tuviste entre tus manos, así que mejor disfrutarlo.

Enhebra una aguja muy fina con un hilo lo más parecido posible al color de la tira, siéntate cómoda con un café (o un gin tonic, en eso no me meto!), pon algo de música o de Netflix y vete volteando y cosiendo la tira a la trasera. Hazlo con puntada invisible (en fin, es un decir…), siguiendo el doblez de la tira y con cuidado de no pasarte a la parte delantera.

Cuando llegues a las esquinas, dóblalas como ves arriba, en un ángulo de 45º, y sigue cosiendo por el borde doblado, pegando un par de puntadas de refuerzo justo en el punto en el que se juntan los dos bordes. No es necesario que cosas la línea del inglete.

Si fuiste precisa cosiendo la tira a 1/4″, verás que el binding te queda perfecto!

La tela doble facilita mucho la costura y le da consistencia al cierre a la vez que enmarca tu obra delicadamente.

El binding también se puede coser enteramente a máquina. El procedimiento es similar, tienes que empezar cosiendo la tira en la trasera, luego voltearla hacia adelante y coserla con la máquina lo más cerca posible del borde y cuidando de dejar oculta la costura que acabas de hacer por atrás.

Puedes encontrar muchos tutoriales en la red, pero el acabado con puntada invisible a mano, para mi, es inigualable!

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Me encanta este quilt!

Todo un clásico, pero con un espíritu muy moderno. Y esos colores…!!!

Aun me falta ponerle la etiqueta. Espero no tardar otros 6 meses en hacerla!!!

Tengo la mejor modelo del mundo!

Pues hasta aquí mi método preferido para cerrar y rematar un quilt. Espero que te sea útil, y si hay algo que no te quedó del todo claro, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Estaré encantada de ayudarte en lo que pueda.

Hasta pronto!

Besos

>¡<

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MINIQUILT DE SAN VALENTÍN / VALENTINE’S SELVEDGE HEART MINIQUILT

San Valentín me gusta porque me gustan los corazones, simplemente. Aunque todo lo que hay detrás de esta fecha no me dice mucho, la explosión roja de corazones siempre me inspira y me anima a hacer algo diferente.

Valentine's Selvedge Heart Miniquilt

Este mini quilt lo hice utilizando orillos. El orillo (selvedge en inglés) es el remate de la pieza de tela que evita que el tejido se deshilache. En términos técnicos, es el borde que va paralelo a la urdimbre (que son los hilos que corren longitudinalmente a lo largo de la tela) y que se produce al dar vuelta los hilos de la trama (que son los que corren horizontalmente, de lado a lado del telar) en el proceso de fabricación de la tela.

En patchwork y confección los orillos se desechan porque no suelen estar estampados y tienen una consistencia ligeramente diferente al resto de la pieza de tela, pero nos pueden resultar muy útiles porque ofrecen información acerca del fabricante, del diseñador, de la colección y de la paleta de colores utilizada en el estampado. Así, por ejemplo, cuando queremos localizar una tela determinada, de una colección determinada, toda la información de referencia la tenemos en el orillo. Y, lo mejor de todo, cuando queremos combinar unas telas con otras (algo que siempre nos trae de cabeza), en los orillos tenemos una guía de los colores que podemos usar para que el conjunto resulte armonioso.

Selvedges / anabelula.com

Cuando digo que en patchwork los orillos se desechan no estoy diciendo toda la verdad, porque está claro que en patchwork no se tira nada, y que a cualquier trozo de tela, por minúsculo que sea, le encontramos utilidad. De ahí ese afán por guardar y acumular!

Selvedges / anabelula.com

Y eso, los fabricantes y diseñadores de telas lo saben, por eso cada día se esmeran más en hacer orillos memorables, para enamorarnos.

orillos (selvedges) anabelula.com

A mi me gusta usarlos de vez en cuando en pequeñas dosis, como en el portakleenex que os enseñé en la última entrada, o en estos estuches para lápices

Pero también se pueden hacer proyectos enteros con orillos, incluso quilts enteros!!! Este estuche lo hice cosiendo primero los orillos a una tela de base con la que luego confeccioné el bolso. Lleva muchos años conmigo y se ve un poco ajado, pero  quería hacerle el honor de aparecer aquí porque le tengo mucho cariño!

Portalápices / anabelula.com

Podéis ver otros ejemplos interesantes aquí, aquí  y aquí . El uso está bastante extendido, sobre todo entre las quilters modernas y ya hay hasta algún libro publicado sobre el tópico, con trabajos hechos exclusivamente  con orillos.

 

Valentine's Selvedge Heart Miniquilt

Para hacer este mini quilt, primero dibujé las distintas piezas que forman el corazón en papel de congelación (freezer paper) y en ellas fui cosiendo los orillos solapando la parte rematada de uno sobre la que no lo está del anterior, en vez de ir cosiéndolos cara buena con cara buena, abriendo y planchando como si fuera un log cabin. Luego cosí todas las piezas juntas y retiré el papel. Como podéis comprobar en la esquina inferior derecha, me confundí en la dirección de las tiras, pero me vale! El resto, ya veis, bien sencillo. Lo enmarque en azul y fucsia para darle un aire más fresco y que no quedase muy ñoño, muy rojo. Lo acolché a máquina con líneas verticales. Y ya para rematar, el binding en amarillo-pera-limonera es eso, la pera! no me puede gustar más!  También le cosí unas tiras de tela en la trasera para poder colgarlo. Me quedó  de 15″x15″ (38x38cm), un buen tamaño para un mini.

Este mes, además, estuve muy trabajadora y me entró la fiebre “pincushion”

Valentine's pincushionsNo sabría decir cuál me gusta más! Son todos un amor! Heart Pincushion / anabelula.comPor la parte de atrás, al corazón se le cayeron las estrellitas! : )

Heart Pincushion / anabelula.comEsta tela tan tierna y amorosa estaba esperando pacientemente a que llegase San Valentín!

Valentine's Pincushion / anabelula.com

Valentine's Pincushion / anabelula.com

Este más clásico, en lino blanco. Un corazón lleno de nudos franceses, un nudo por cada amor!

Embroidered Valentine's Pincushion / anabelula.comY el último, que no tiene nada que ver con la fecha, pero llevaba mucho tiempo entre mis “pendientes”  y lo hice con todo el cariño!

Heart Pincushion / anabelula.com

Esto son unas pruebas que hice antes de dar con la que definitivamente me gustó más.

 

Pincushions / anabelula.com

En fila india!

Valentine's Moodboard / anabelula.com

Moodboard de San Valentín!

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Y para terminar os cuento una pequeña historia! El año pasado, cuando abrí la tienda de ETSY, me decidí a comprar una máquina de coser nueva. Hasta entonces me había arreglado con una antigua que me había pasado una amiga, pero quería ponerme a producir como una loca y me compré una JUKI HZL-F300. La utilicé dos meses y me fui a pasar el verano a España. Cuando volví en septiembre la máquina empezó a renquear, el corta hilos automático de vez en cuando se atascaba y acabó encasquillándose completamente y dejando de funcionar. Como estaba en garantía, la devolví a la tienda y me aseguraron que la arreglarían, pero los días pasaban y yo sin noticias de la máquina. Era una tienda de New Jersey que vende a través de Amazon y que está a tropecientos kilómetros de mi casa. Llamaba y me decían que estaban esperando por una pieza. Volvía a llamar y la pieza todavía estaba en camino. Por fin, y después de casi tres meses (!!!), me llamaron para decirme que la máquina no tenía arreglo y que me enviaban una nueva. Además, en agradecimiento por haber sido tan paciente (yo casi nunca me enfado, y en inglés muchísimo menos!) me mandaban un modelo un poco superior (!!!). Así que ahora tengo una flamante JUKI HZL-F400 que va como la seda!

Hay determinadas cosas que con la máquina antigua no podía hacer,  como acolchar con doble arrastre o hacer appliqué estilo libre. Así que , en cuanto JUKI volvió, me faltó tiempo para ponerme a ello.

Give Yourself Some Flowers Miniquilt / anabelula.com

…Porque otra cosa que me gusta de San Valentín es que por estas fechas ya se empieza a insinuar un poco la primavera. Después de un invierno duro y frío, notas cómo los días empiezan a crecer, la luz va cambiando, apetece pasear… Así que uniendo las dos cosas hice otro mini quilt primaveral. Este!

Give Yourself Some Flowers Miniquilt / anabelula.com

Disfruto mucho haciendo este tipo de aplicación. Disfruto de todo el proceso, haciendo el dibujo, escogiendo las telas, recortándolas y pegándolas… Es un trabajo que requiere paciencia, concentración y ensimismamiento (mira que palabra más guapa!) O sea que las horas se te pasan volando y tú tan feliz recortando y pegando! Además te da  completa libertad para hacer todo lo que tu imaginación te dicte. Es como dibujar o pintar. Y un plus de esta técnica es que puedes ser muy indulgente a la hora de usar la máquina, y si te tuerces, te sales o tus costuras no son perfectas no importa porque al final va a quedar igual de fantástico!

Give Yourself Some Flowers Miniquilt / anabelula.com

El resto del mini quilt lo hice como el del corazón. Misma medida, mismo acolchado y mismo binding, para poder colgarlos juntos y celebrar el amor, la primavera, o simplemente la vida.

Os deseo lo mejor!

Muchos besos para todos, y a mi gente de Gijón… ¡feliz Carnaval!

>¡<

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CÓMO COLGAR UN QUILT

 

A veces queremos colgar un quilt de la pared por alguna razón. Puede que se trate de un quilt antiguo, o uno con un significado especial o conmemorativo. Puede ser que queramos vestir una pared desnuda, o simplemente añadir un poco de color y calidez a una habitación. Algunos de nuestros trabajos son pequeñas obras de arte y merecen ser expuestas con todos los honores. Otras veces nos inspiran y nos sirven de recordatorio.

Dresden Plate Miiquilt / anabelula.wordpress.com

Este miniquilt lo hice con esa intención, aprovechado restos de mi Dresden Plate. Bordé en él un mantra que me repito mucho últimamente (me imagino que no seré la única en estos tiempos que corren) y lo tengo colgado en la pared que está justo enfrente de mi cama, para que sea lo primero que veo cuando me levanto y lo último cuando me acuesto. Ya sabéis lo que se cuenta del poder de las palabras. Pues yo lo creo.

Dresden Plate Miniquilt / anabelula.wordpress.com

Hay una par de formas fáciles de preparar un quilt para colgar sin que se vean cinchas o trabillas de tela asomando. Ambas consisten en coser en la trasera algún tipo de funda en la que se pueda insetar una vara, una tablilla o, simplemente, una barra de cortina que mantengan el quilt estirado y nos permitan colgarlo como si fuera un cuadro. Esto es mejor decidirlo antes de cerrar el quilt, justo a la hora de poner el “binding”, pero si ya está acabado también se puede colocar.

La manera más sencilla, y la más práctica si el quilt no es muy grande, consiste en colocar estas fundas en las esquinas superiores de la trasera. Para ello tan solo necesitas dos cuadrados de tela de 2,5″ de lado (como unos 10 cm). Lo más estético es que esta tela sea la misma que usaste para la trasera, pero como no se va a ver cuando esté colgado, tampoco importa mucho.

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Dobla los cuadrados a la mitad por la diagonal y colócalos en las dos esquinas superiores del quilt haciendo coincidir los ángulos. Así, mira

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Asegúralos con una costura a 1/4″ del borde.

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Y ya puedes poner la tira de cierre (“binding”) como si tal cosa. Te quedará la trasera con esa especie de bolsillos en la parte superior.

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Ahora tienes que coger una tablilla o una vara de madera, de esas que se venden en las tiendas de bricolaje, y cortarla a la medida del quilt (justo desde una costura del binding a la otra). La introduces en los triángulos de tela y listo para colgar! Es importante que quede bien ajustada (aunque sin forzar) para que el quilt quede bien estirado.

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Si, como en mi caso, pusiste una varilla, lo puedes colgar directamente de una alcayata. Si pusiste una tablilla, tal vez necesites ponerle en el centro un artilugio como los de colgar cuadros, tipo a esto

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Otro método consiste en colocar la funda todo a lo largo del quilt en su parte superior.

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Cuando el quilt es de grandes dimensiones, esta es la mejor opción. Necesitas una tira de tela (a ser posible igual que la trasera) de unas 6″ (unos 15 cm) de ancho y la misma medida que el quilt que queremos colgar, o un poco menos, de largo. En los lados cortos de la tira hacemos unos dobladillos y planchamos la pieza doblándola a la mitad longitudinalmente.anabelula.wordpress.com

Colocamos la tira con los bordes cortados coincidiendo con el borde superior del quilt. Al hacer los dobladillos nos tiene que quedar un poco más corta que el quilt, así que céntrala para que nos quede la misma distancia a ambos lados. La fijamos con alfileres o, mejor aún, con una costura a 1/4″ , o un poco menos, de margen.

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Ahora, como en el caso anterior, cosemos el binding y cerramos el quilt como lo hacemos habitualmente. Nos quedará la tira suelta por su lado doblado, así que tenemos que coserla a la trasera a puntada invisible, teniendo cuidado de no traspasar a la parte delantera del quilt y dejando los lados abiertos para introducir la barra.

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Si no quieres que se vea, corta la vara un pelín más corta que el quilt, pero que sobresalga por ambos lados de la funda, y cuélgalo de esos dos puntos. Esta funda es suficientemente ancha como para introducir una barra de cortina de esas que sobresalen y tienen algún adorno en los extremos. Si el quilt es pequeño o tienes planeado poner algo más fino, no necesitas una funda tan ancha, tal vez con una tira 3 ó 4 pulgadas sea suficiente, pero compruébalo primero. Yo, en este caso, voy a usar una varilla de unos 2,5 cm de diámetro y mi tira mide 4″, suficiente para que, una vez doblada a la mitad, permita que la varilla entre holgadamente.

Para que quede impecable en la pared, es importante que el quilt cuelgue bien liso y estirado. Para ello tienes dos opciones, aunque si el quilt es muy pequeño igual no te hace falta ninguna. Una sería coser en las esquinas inferiores unos pesos como los que se usan para las cortinas. Si no los encuentras, unas arandelas medianamente pesadas te pueden servir.

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La otra opción sería poner también en estas esquinas de abajo otros dos triángulos de tela para colocar otra varilla como la de arriba que lo mantenga tenso.

 

Por último, si lo que quieres colgar es un quilt antiguo o uno que ya está cerrado, el método es más o menos el mismo, pero tienes que coser la funda por ambos lados, ya que no la puedes sujetar con la tira de cierre (binding). Pero antes, y una vez hechos los dobladillos de los laterales, dobla la tira hacia la cara buena, cósela todo a lo largo para hacer una especie de tubo, dale la vuelta y plánchala dejando la costura en la parte de atrás. Colócala en la parte superior del quilt, lo más alineada posible al binding y  con la costura hacia atras, de cara a la trasera. Cósela a puntada invisible por sus dos lados largos y listo. Si quieres hacerte una idea más precisa, puedes ver el vídeo tutorial de Jenny Doan, de Missouri Star Quilt Company  aquí

Pues nada más, espero que os sirva de ayuda. Hasta otra! Un beso y ya sabéis…

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a ser valientes!!! >¡<

 

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FELIZ NAVIDAD!

anabelula.wordpress.comAl final, la estética de la navidad me puede!

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Me gusta hacer cosas “mini”, piezas enanas que condensan toda la belleza y la ternura de lo pequeño. Las puedes colgar en cualquier sitio, son fáciles de enviar o transportar y adornan cualquier rincón.

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Últimamente estoy explorando la técnica del “Paper Piecing”, y estos motivos tan sencillos van bien para hacer pinitos y lanzarse a diseñar. Aunque las ideas no sean originales, resulta muy  emocionante hacer tú misma todo el proceso de principio a fin.

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Y lo mejor es que se hacen en un momento!

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Aprovecho para desearos desde aquí un año muy feliz y luminoso, lleno de proyectos emocionantes, salud y esperanza!

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Que paséis unos días fantásticos y disfrutéis de buena compañía! Os lo deseo de corazón!

>¡<

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FORRAR UNA LIBRETA CON TELA (Tutorial)

 

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Esto de forrar una libreta, una agenda, un album de fotos o incluso un libro está entre las tareas más sencillas y resultonas que se pueden hacer con un trozo de tela. Bueno, tal vez te interese personalizar, enriquecer o complicar  la cosa con algún trabajo en la cubierta, pero eso ya es otro cantar. La construcción de la  funda en sí misma es muy fácil y a continuación lo vas a poder comprobar. ¿Buscas algo original para regalar que puedas hacer con tus propias manos? Pues aquí tienes una buena idea. Te animas?

Para empezar, corta una tira de la tela que quieras utilizar. El ancho de esa tira tiene que medir lo mismo que la altura de la libreta más una pulgada, y el largo lo calculas poniendo la agenda abierta encima de la tela y añadiendo dos trozos para las solapas, como ves aquí

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El ancho de esta solapa ha de ser como mínimo el de la mitad de la cubierta para que no se te salga al abrirla, sobre todo si las tapas no son muy duras. Cierra la libreta con las solapas hacia adentro y marca de alguna manera la superficie que será la portada para que, en caso de que vayas a bordar o sobreponer algún motivo, te quede bien centrado. Haz el trabajo.

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La pesada de los Platos de Dresden, esa soy yo!

Ahora hay que darle un poco de estabilidad a la pieza. A mi me gusta ponerle guata termoadhesiva muy fina, para que quede un poco acolchada y mullida, pero también puedes usar entretela de pegar que no sea muy rígida. Esto queda muy bien en los cuadernos de tapa blanda. Si vas a hacer algún acolchado, este es el momento.

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Remata los lados más estrechos haciéndoles un dobladillo sencillo hacia adentro.

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Vuelve a presentar la pieza en la libreta y coloca unos alfileres para marcar los puntos por donde van dobladas las solapas. Asegúrate de que tu trabajo queda bien centrado en la portada.

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Retira la libreta y dobla las solapas por los puntos señalados, pero del revés, colocando las solapas con la cara buena hacia la cara buena de la pieza. Así

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Recorta ahora un trozo de tela que cubra el hueco que queda en el centro y una parte de las solapas (la mitad más o menos) y que sea exactamente de la misma altura que la pieza. Cose por arriba y por abajo, a lo largo de toda la funda, con 1/4 ” de margen de costura. Aquí puedes ver cómo

 

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Esta pieza de tela no necesita ir rematada en los laterales porque van a quedar en el interior. Si te fijas en la primera foto puedes comprobar que se ve un poco por la zona del lomo cuando miras la libreta por sus bordes, así que elige una tela que combine con el conjunto. También puedes poner la misma que usaste para el exterior (en este caso gris)

Haz unos piquetes en las cuatro esquinas para poder sacar bien los picos cuando le des la vuelta.

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Y ahora ya puedes voltear todo a través de los laterales que quedan sin coser. Para que te hagas una idea…

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Listo!

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Saca bien las esquinas con un objeto ligeramente punzante y sin forzar demasiado.

 

 

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En este punto, comprueba que se ajusta bien a tu libreta. Pónsela, y si no le queda como un guante, tal vez tengas que volver atrás, descoser y hacer algunos ajustes. Ten paciencia. Quizá no te quede muy bien de la primera, es cuestión de práctica!

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Una vez que estés satisfecha con el resultado, plánchala bien, ponla de nuevo y vuelve a planchar con la libreta dentro para darle el toque definitivo. Y ya tienes una agenda personalizada, original y exclusiva!

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Aquí tienes otras ideas. Si la tela es muy estampada y guapa en sí misma, no necesita más adornos. El de pájaros es un cuaderno de tapa blanda y no le puse guata, solo entretela.

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En mi obsesión por organizarme, me gusta apuntarlo todo, pero tengo tantas libretas que a veces me resulta difícil recordar dónde exactamente anoté tal o cual cosa. Y mira que hago esfuerzos por tener una para cada asunto! pero al final hago un mix con recetas, listas de la compra, medidas, recordatorios, cosas pendientes… un caos! ; )

Espero que te sirva de ayuda. Si algo no te queda claro, me lo puedes comentar. Feliz semana! Besos >¡<

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HACER UN PLATO DE DRESDEN A MÁQUINA (tutorial)

Dresden Plate / anabelula.wordpress.com

A pesar de que el  Dresden Plate es un bloque muy clásico,  últimamente lo podemos ver mucho en los trabajos de las quilters más modernas. Pensaréis que ya está todo inventado y que es difícil innovar en un arte tan antiguo, pero no os podéis imaginar lo que una misma idea puede dar de sí. Mis quilts favoritos son esos que tienen un aire clásico, pero actualizado. Esos que están basados en bloques de toda la vida, pero con un toque moderno y fresco.

En la entrada anterior os enseñé mi Dresden Plate Quilt. Va en esa línea y, desde luego, no me puede gustar más! Como lo disfruté tanto (y como hice fotos de todo el proceso), me apeteció hacer este tutorial y contaros un poco cómo fue la construcción de los platos, para que veáis que es sencillísimo y os animéis. Acabar el quilt me llevó mucho tiempo porque lo hice enorme, lo acolché a mano y metí otros proyectos por el medio, pero si tenéis máquina de coser y os podéis hacer con las herramientas necesarias, es un trabajo fácil y relativamente rápido.

Por ejemplo, me parece una buena idea para un baby quilt, en tonos suaves y con telas infantiles. Con 4 platos sería suficiente. Quedaría cuadrado (a mi me gusta), pero si lo queréis rectangular hacéis 6 y listo. Espero que alguien se anime.

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Calculé que necesitaba 20 platos porque mi quilt iba a ser rectangular. Así que, teniendo en cuenta que cada plato tiene 20 pétalos, iba a necesitar un buen montón, exactamente 400 pétalos! Empecé cortando tiras de 4,5″ de todas las telas que tenía por casa que dieran esa medida. Fui cortando las piezas con esta regla, especialmente diseñada para ello. También te puedes fabricar una plantilla en plástico o cartulina, el patrón lo consigues fácilmente en la red. Pero yo te aconsejo la regla. Es una maravilla, no es muy cara y, aunque solo sea para hacer este quilt, la amortizas, en serio. Según la coloques, consigues que el plato tenga un centro más o menos abierto. Cuanto más estrechos son los gajos abajo, más cerrado te queda el plato. Yo la puse a 1,5″, como véis en la foto.  Vas volteando 180º la regla y cortando las piezas. Ojo si tienes alguna tela que tenga direccionalidad (p.e. árboles o casas que quieres que te queden en una dirección determinada). Para ahorrar tiempo puedes cortar varias piezas a la vez poniendo tres o cuatro tiras juntas.

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Ahora tienes que doblar cada gajo a la mitad verticalmente y hacer una costura como ves en la foto de abajo. Yo uso 1/4″ de margen de costura. Puedes utilizar el que quieras, siempre que sea el mismo para todas las piezas, por eso te recomiendo que uses el ancho del prensatelas que tengas en la máquina, como referencia. Y por supuesto, se dobla con la cara buena hacia adentro y se cose por el revés de la tela 😉 (mira que escoger un sólido para la foto, ya me vale!)

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Cuando se trata de tantas piezas es muy importante ir cosiéndolas de manera encadenada. Ahorras muchísimo tiempo e hilo, y te queda una cosa así de decorativa.

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Separas todas las piezas y les haces un piquete así. Ten cuidado de no te acercar demasiado a la costura para que luego no se te abra.

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Llega el momento mágico de darle vuelta al gajo y sacarle bien el pico con la ayuda de un objeto ligeramente punzante. Si no tienes este artilugio, una aguja de ganchillo puede servir, pero no te pases empujando!

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Centra bien los picos, plánchalos y ya tienes los pétalos!

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Un montón de pétalos en mi caso!!!

Dresden Plate / anabelula.wordpress.com

Ahora los vas cosiendo unos a otros combinándolos a tu gusto. Yo fui haciéndolo de 5 en 5. Lo importante es que las costuras te coincidan lo más exactamente posible en la parte de arriba, donde van los picos. Si en el centro del plato te quedan un poco desiguales no importa. Plancha las costuras abiertas.

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Y ya puedes completar el plato

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Cuando acabes de coser el plato, verifica que te queda bien plano cuando lo pones en una superficie lisa. Para esto es importante respetar escrupulosamente el margen de costura. Esta regla está pensada para utilizar un margen de costura de 1/4″. Si tu prensatelas es un poco más ancho, tal vez tengas que añadir otro pétalo o ajustar un poco las costuras hacia el centro del plato. No pasa nada, son pequeños arreglillos que tienes que hacer sobre la marcha y le dan un poco de tensión y emoción al trabajo, jeje. Si ves que no te queda  del todo plano, vuelve a repasar dos o tres costuras procurando cerrarlas un poco según te vas acercando al centro.  Yo lo tuve que hacer en alguno de mis platos. Ah, y procura no pasarte mucho con la plancha, para no estirar esa parte  de la tela que todavía está sin coser.

Dresden Plate / anabelula.wordpress.com

Ahora toca decidir qué vas a hacer en el centro. Puedes sobreponerle un círculo central. Esto quedaría muy bien en un baby quilt, escogiendo para ello una tela con algún diseño infantil que destaque y se ajuste al hueco central del plato, como puedes ver aquí. Esto es lo que en inglés se llama “fussy cutting“, y consiste en cortar deliberadamente un trozo de tela con un dibujo o diseño determinado que queremos integrar en nuestro trabajo. En este caso, tienes que aplicar primero el plato sobre el fondo, recortar luego con cuidado la tela que queda justo debajo del plato para no tener tantas capas (esto es opcional) y aplicar el círculo central con el método que más te guste (puntada invisible, festón…) Yo decidí que  mi quilt ya tenía bastante colorido y que quería dejar los centros  de los platos “huecos”, como si fuesen ventanas a través de las cuales se viera la tela de fondo que tanto me gustaba. Por eso, para rematar la parte central del plato hice lo siguiente:

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En la cara buena del plato cosí, como véis aquí, un trozo de entretela de papel (de la que solemos utilizar para el log-cabin)

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Una vez cosida, recorté el centro y le di forma redonda a toda la pieza.

Lo doblé con cuidado hacia dentro y lo planché, procurando que el círculo interior quedase lo más perfecto y redondo posible. Ahora, más que un plato, te queda una corona!

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El paso siguiente es colocarlos centrados en la tela de fondo que hayamos elegido. Yo los hilvané para asegurarlos bien y no tener que andar peleándome (y pinchándome) con los alfileres  mientras los cosía. Por aquí utilizan mucho los imperdibles o el pegamento de tela, y hay unos alfileres muy cortos, especiales para hacer appliqué que también funcionan bien para esto.

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Para terminar, se cosen con puntada invisible, o al menos lo más invisible posible! Los especialistas del appliqué recomiendan utilizar un hilo del color de la pieza que se va a sobreponer. Como estos platos tienen tanto colorido, yo opté por un hilo de algodón muy fino en color blanco roto (Aurifil nº 50, es la primera vez que lo uso y me encanta). En los pétalos de color liso (sobre todo en los rojos) se ven un poco las puntadas, pero yo no quiero engañar a nadie y, sí, realmente está cosido, oye! Esas pequeñas puntadas irregulares a mano dignifican la labor y le dan autenticidad. Las que me conocéis sabéis  que yo no soy fan de la hipermegaperfección y, aunque tampoco me gustan las chapuzas, no me desespero si se notan las puntaditas o si algo no me queda perfectamente escuadrado.

Últimamente me apetecía mucho coser a mano, y disfruté bastante con este proceso. Cuando los bloques están todavía sueltos, antes de la construcción del top, los manejas con facilidad y los puedes llevar contigo a todas partes. Y como aquí no me conoce nadie, me pongo a coser o a tejer en cualquier sitio. O tal vez sea que, afortunadamente, con los años vas perdiendo el sentido del ridículo que ridículamente te impide hacer lo que te gusta cuando te apetece.

Y, como antes de decidir el tamaño de los platos hice varias pruebas, me quedaron por ahí pétalos de varias medidas que quiero ir aprovechando (antes de que se queden abandonados en cualquier rincón). Esto va a ser un miniquilt para colgar en la pared:

Dresden Plate / anabelula.wordpress.com

Como me recuerda tanto a la etiqueta que hice para mi Dresden Plate Quilt, tal vez le borde algo en el centro, aunque la primera idea era hacer algún appliqué, ya veremos…

Estos platos, en tamaño pequeño quedan chulísimos y son una buena manera de aprovechar esos recortes de tela enanos que somos incapaces de tirar. Van bien para cualquier propósito: una bolsa, un neceser o una libreta forrada…

anabelula.wordpress.com

Ya veis que llevo una temporada en plan “monográfico platos de Dresden” (todavía tengo más!) y es que son tan agradecidos, que te pones y no puedes parar! : )

Bueno amigas, espero que todo esto os haya gustado y os sirva de referencia. Feliz fin de semana, aunque en España menuda semanita lleváis!

Un beso >¡<

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DRESDEN PLATE QUILT. Un clásico

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Desde siempre, quise hacer un quilt con platos de Dresden.

Este que os cuento es el tercer intento. La primera vez fue cuando estaba empezando con este arte del patchwork y era una fundamentalista del “todo a mano”. No pasé del primer plato. La segunda vez ni siquiera llegué tan lejos! Fue en mi época de la tienda y ya andaba experimentando con las reglas y la máquina de coser, tenía todo el material a mi alcance, pero me faltaba lo más importante…el tiempo. Corté un montón de telas  muy coloridas, cosí medio plato y ahí se quedó todo, metido en una bolsa, esperando… (y ni idea de por dónde anda a estas alturas!)

Ahora tengo tiempo y muchas ganas de ocuparlo en cosas que realmente me apetezcan. Así que esta vez, por fin, lo hice! Sí! Ya tengo mi Dresden Plate Quilt!!!

Dresden Plate Quilt/anabelula.wordpress.com

Fue un proceso largo, no os vayais a pensar. Fueron muchas piezas, pero sobre todo muchas decisiones. Es un quilt enorme que quiero usar para cubrir un sofá. Por eso me apetecía que el fondo fuese un poco oscuro, yo que soy tan aficionada a los fondos blancos…!

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Haciendo pruebas

Intenté varias opciones y casi por casualidad di con este color tan interesante. Va un poco en la gama de los turquesa, menta, jade que tanto me gustan, pero no sé, tiene algo especial, como vintage, viejuno. Y, curiosamente, combina genial con casi todos los colores.  Se llama Pond, que en inglés significa estanque (otra cosa que enamora) y es un Bella Solid de Moda.

Dresden Plate Quilt/anabelula.wordpress.com

Para los platos, como podeis ver, utilicé todo tipo de telas, todo tipo de colores y todo tipo de diseños. En principio quería ser un poco exigente en cuanto a la combinación de los tonos, pero la idea era hacer 20 platos, así que no me podía andar con muchas contemplaciones. Corté tiras de 4,5″ de todas las telas que tenía por casa que dieran la medida y fui añadiendo alguna más a la colección. Por ejemplo, me apetecía meterle también rosas, naranjas y amarillos, colores que yo no solía utilizar mucho, y que “no me quedó más remedio” que comprar.

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Cuando ya tenía los 20 platos hechos me di cuenta de que el quilt no me iba a quedar lo suficientemente grande como para cubrir el sofá y, la verdad, ya no tenía moral para hacer más pétalos! Tampoco quería separar mucho los platos y que flotasen muy esparcidos por el quilt. Entonces decidí poner sashing (tiras) del mismo fondo y colocar tacos de colores en las intersecciones. De esta forma conseguía la medida que necesitaba y, de paso, le daba más protagonismo al fondo, que a esas alturas ya me tenía completamente conquistada. Además, lo de los tacos creo que fue un acierto porque le dan una gracia especial al conjunto. Ya no me imagino este quilt solo con los platos.

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Probando con las tiras y los tacos

Aquí está el top listo ya para acolchar.

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Me encanta!

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Sabéis que yo prefiero acolchar a mano y más bien poco. Ya le voy pillando algo la gracia al acolchado a máquina, no os penséis. Pero sólo para los quilts muy geométricos y en  línea recta, siguiendo las costuras. Eso de rellenar todo el quilt con arabescos, pasando por encima de los sobrepuestos y las piezas… todavía no me convence.

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Aquí véis detalles del acolchado. No me quise complicar mucho. Acolché alrededor de los platos y los tacos, y añadí esas estrellas que fui dibujando a mano alzada, por eso son todas distintas. El hilo que utilicé es un perlé de algodón del númeero 8 en color verde agua, que es el color de la trasera, así destaca un poco en el top y apenas se percibe en la parte de atrás.

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

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Qué os parece la tela que usé para cerrarlo? También me costó lo suyo decidirme. Ya os digo que este color combina bien con casi todo, así que dudé bastante entre rosa, naranja…, hasta que encontré estas rayas al bies en color coral despampanantes!

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Y esta es la etiqueta. Me gusta ponerla en todos los quilts que hago para recordar la fecha, y porque me parece un detalle divertido, una manera de poner el broche y decir “c’est fini”, con toda la satisfacción que eso implica. Los últimos quilts que hice por aquí están sin ella y es algo imperdonable que tengo pendiente. Esta me quedó guapísima, bueno a mi me encanta y me lo pasé en grande ideándola y bordándola.

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Queda, además, así de rebién!

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Aquí tenéis a mi amiga disfrutando de la obra terminada, tan feliz!

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Y aquí estoy yo, también encantada con mi Dresden Plate Quilt!

Dresden Plate Quilt / anabelula.wordpress.com

Desde aquí os mando un beso a todas! Espero que os haya gustado. Hasta la próxima! >¡<

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